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Publicado por el 14 Sep, 2017 en Artículos | 0 comentarios

¿Cómo ayudar a mi hijo a entender el lenguaje corporal?

¿Cómo ayudar a mi hijo a entender el lenguaje corporal?

Por Kate Kelly / understood.org

En diversos estudios realizados por el psicólogo Albert Mehrabian, conocido por su trabajo de investigación en el campo del lenguaje no verbal, se descubrió que el 93% de la comunicación se realiza de forma no verbal y sólo un 7% del mensaje se percibe mediante las palabras.

Algunos chicos con dificultades de aprendizaje y de atención no comprenden el lenguaje corporal. Ellos pueden tener problemas para reconocer las señales sociales o tienen que esforzarse mucho para seguir lo que una persona está diciendo, y no dan cuenta de los mensajes no hablados. Estas son algunas maneras de enseñar a su hijo a interpretar el lenguaje corporal.

Conecte el movimiento con el mensaje.

  • Muestre a su hijo cómo los diferentes movimientos corporales pueden expresar emociones claras y específicas.
  • Suene sus dedos, encójase de hombros, muévase nerviosamente, párese con las manos en sus caderas.
  • Explíquele el mensaje no hablado transmitido  por cada movimiento. “Cuando alguien está parado de esta manera puede significar que está perdiendo la paciencia o que le molesta lo que estás diciendo”.

Señale ejemplos.

  • Puede explicar el concepto de lenguaje corporal señalando cómo las personas están interactuando, tanto en la vida real como en la televisión. (Si están mirando TV juntos, puede quitar el volumen)
  • Ayude a su hijo a reconocer señales corporales que indiquen cómo se siente cada persona. Pregúntele  qué le hizo pensar que la persona se sentía de esa manera. Decirle cosas como “su cara se puso colorada” o “sus puños estaban apretados” provee a su hijo apoyo verbal para recordar la señales visuales.

Juegue a las adivinanzas usando la mímica.

  • Representar las emociones a través del lenguaje corporal ayuda a los chicos a ver la conexión que existe entre la emoción y la expresión corporal.
  • Jueguen a la mímica e inviten a la familia a participar. Escriba diferentes emociones en tarjetas (una por tarjeta) tomen turnos para seleccionar una tarjeta y actúe la emoción mientras el resto del grupo intenta adivinar cuál es.

No sea demasiado literal.

  • Una maestra podría tener los brazos cruzados por que “está harta” o porque tienen frío. Explique a su hijo que además de los movimientos corporales y los gestos, necesita considerar el tono de voz y las palabras para poder entender el verdadero significado de lo que alguien está diciendo.